Reflexiones Alternas

Opinión. Crítica. Reflexión.

Aproximaciones en torno a la noción de indio

En la filosofía hay una suerte de estadio experimental del uso de los conceptos, en el que lo que importa es acreditar la productividad de los conceptos, no verificar o falsar hipótesis. (Blumenberg 13)

Buscamos establecer algunas claves útiles para afrontar un problema difícil referido al concepto de indio. Destacamos inicialmente la fundamental reflexión de Edmundo O’Gorman en su célebre ensayo La invención de América, donde no sólo presenta un “horizonte de pregunta” en concordancia con el propósito de nuestro escrito, sino que nos permite profundizar en el “sentido histórico” que rodea el problema del indio y su construcción como parte del proceso de “invención” de lo americano. Su tesis central determina que la “idea” de América depende, en gran medida, de quien interpreta, poniendo así el acento en la posición de enunciación. Esta propuesta, podemos establecer, es útil y atingente a la idea o concepto de indio y sus procesos de reconstrucción acontecidos en todo el Nuevo Mundo. Para ello, parafraseando a O’Gorman, es siempre útil entender la idea del indio como un “ejercicio de invención”.

Siguiendo en este “ejercicio de invención”, queremos integrar un trabajo escasamente reconocido y que alumbra claramente los desafíos que involucra cualquier definición sobre la idea o concepto de indio. Nos referimos al trabajo de Raúl Alcides Reissner titulado El indio en los diccionarios, donde se analiza un grupo de textos constituido de léxicos y vocabularios, principalmente en español y francés entre los siglos XVI y XIX. Alcides Reissner es avizor en su estudio, demostrando que existiría un malentendido en torno a la palabra indio, especialmente debido a la funcionalización ideológica de este concepto. En su análisis destaca la primera aparición, en los diccionarios de Nebrija (cfr. 1492, 1495), con el término latino: induso “cosa de India” e indigena o “natural de la India”, destaca también su desaparición en los diccionarios de español durante el siglo XVI e inicios del siglo XVII y su reintroducción en los diccionarios del siglo XIX. Alcides Reissner remarca las referencias directas e indirectas al indio a través de entradas tales como: natural, “bárbaro”, “salvaje” y “caníbal”, identificando la relación entre estos estereotipos y los modos en los cuales se ha construido la idea o concepto de indio en el imaginario latinoamericano.

En sentido crítico, podemos integrar el análisis de Guy Rozat en Indios imaginarios e indios reales. Ahí se desmontan de forma directa los imaginarios que se han construido en relación al indio desde su construcción colonial. La perspectiva desarrollada por Rozat responde a una revisión crítica de los materiales a través de los cuales se ha construido la noción de indio, es decir, las “fuentes coloniales” y los “textos indígenas de la conquista”. Rozat es atento al reconocer que el vacío identitario, particularmente el mexicano, se relaciona con la problematicidad de la noción de indio y la legitimación e imposición de su contenido cultural e identitario. El problema del contenido del “indio imaginario” en contraste con el “indio real” atrae nuestra atención, principalmente debido a su continuidad durante el siglo XXI. Esto impacta el problema del indio desde su condición y definición colonial, pues reconfigura su sentido conforme a idearios encubiertos pero funcionales (o bien funcionalizados) en torno a un indio que no responde a su realidad objetiva y material, sino a una construcción “cristiano-occidental” reutilizada por el proceso de construcción nacional, en este caso, mexicano.

Ahora bien, siguiendo una interpretación que tensiona cualquier “horizonte de pregunta” sobre el concepto de indio, queremos incorporar algunas reflexiones en torno a los conceptos de “mestizaje cultural” y “códigofagia”. De este modo los define Bolívar Echeverría en Las ilusiones de la modernidad:

El mestizaje cultural ha consistido en una “códigofagia” practicada por el código cultural de los dominadores sobre los restos del código cultural de los dominados. Ha sido un proceso en que el devorador ha debido muchas veces transformarse radicalmente para absorber de manera adecuada la substancia devorada; en el que la identidad de los vencedores ha tenido que jugarse su propia existencia intentando apropiarse de la de los vencidos (63).

Echeverría posiciona claramente ambos conceptos como un “devorar” constante entre “códigos culturales”. Es ahí donde de forma “codigofágica” se construye un tipo de subjetividad que podemos llamar “indio” pero que culturalmente es siempre mestiza, limítrofe, fronteriza, en movimiento. Hablamos de una propuesta que no encaja con el indio “en su sentido estricto”, sino que apropia y re-direcciona “en sentido amplio” los horizontes de comprensión e interpretación relativos a la conceptualización llamada: el indio.

Esto implica plantear nuevamente la pregunta por la identidad cultural y su relación con el concepto de indio. Sobre ello indica Bolívar Echeverría en La modernidad de lo barroco:

Si la identidad cultural deja de ser concebida como una sustancia y es vista más bien como un “estado de código” –como una peculiar configuración transitoria de la subcodificación que vuelve usable, “hablable”, dicho código–, entonces, esa “identidad” puede mostrarse también como una realidad evanescente, como una entidad histórica que, al mismo tiempo que determina los comportamientos de los sujetos que la usan o “hablan”, está siendo hecha, transformada, modificada por ellos (31).

Seguimos esta propuesta y reconocemos que la construcción del concepto de indio como “estado de código”, a su vez, compone una identidad “evanescente”. El indio como identidad cultural (código cultural) se forja en sus posibilidades para devorar y ser devorado. El despliegue de una lectura semiótica y crítica aleja a Echeverría del esencialismo culturalista latinoamericano, particularmente del propuesto por el llamado pensamiento “decolonial” (Dussel 1994, Mignolo 2004). Echeverría nos presenta una “realidad evanescente” que se juega en la transformación bajo la cual lo indio está siendo constantemente re-construido puesto que como “código cultural” lo “usan y hablan”. Pero, ¿quiénes usan y hablan esos códigos? ¿Quiénes los transforman y reconstruyen? Sobre este cuestionamiento, indica Bolívar Echeverría en Modernidad y blanquitud:

Jugando a ser europeos, no copiando las cosas o los usos europeos, sino imitando el ser europeo, simulando ser ellos mismos europeos, es decir, repitiendo o ‘poniendo en escena’ lo europeo, los indios asimilados montaron una muy peculiar representación de lo europeo. En una representación o imitación que en un momento dado, asombrosamente, había dejado de ser tal y pasado a ser una realidad o un original: en el momento mismo en que, ya transformados, los indios se percataron de que se trataba de una representación que ellos ya no podían suspender o detener y de la que, por lo tanto, ellos mismos ya no podían salir; era una ‘puesta en escena absoluta’, que había transformado el teatro en donde tenía lugar, permutando la realidad de la platea con la del escenario (191).

La clave que entrega Echeverría está en aquel “ponerse en escena” llevado a cabo por los indios, en un juego de “imitación” en el cual se fraguó su supervivencia cultural e identitaria. Aquella “representación” de un mundo desconocido, aquella “imitación”, es reconfigurada por sus propios y reinventados horizontes de comprensión, alterada en virtud de las circunstancias y los contextos, buscando permutar inexorablemente “la realidad de la platea con la del escenario”.

En suma, el problema sobre el concepto de indio nos conduce desde la sospecha. Sabemos que como “ejercicio de invención” el indio se ha inventado y re-inventado a sí mismo. No obstante, esta invención choca con los modos en los cuales se ha estereotipado al indio, particularmente los diccionarios (coloniales y republicanos) nos recuerdan cómo las palabras van tomando sentido en base a prejuicios y estereotipos. Esto produce una dicotomía entre el indio real y el indio imaginario, dominando el segundo en los derroteros de la construcción nacional. Finalmente, apostamos por el indio como un “código cultural” que ha sido creado y re-creado dentro la modernidad que lo inventó y que hoy, como una identidad cultural en movimiento, es consciente de su impacto, oportunidades y alcances canalizando y vectorizando sus propias reflexiones alternas.

Bibliografía

Alcides Reissner, Raúl. El indio en los diccionarios. Exégesis léxico de un estereotipo. México: Instituto Nacional Indigenista, 1983. Impreso.

Blumenbeg, Hans. Teoría de la vida. México: Fondo de Cultura Económica, 2014. Impreso

Covarrubias Orozco, Sebastian. 1611. Tesoro de la lengua castellana o española. Madrid: Iberoamericana, 2006. Impreso.

Echeverría, Bolívar. Las ilusiones de la modernidad. Quito: Tramasocial, 2001. Impreso.

________________ La modernidad de lo barroco. México: Era, 2005. Impreso.

________________ Modernidad y blanquitud. México: Era, 2010. Impreso.

Las Casas, Cristóbal de. 1570. Vocabulario en las dos lenguas toscana y castellana. Madrid: Istmo, 1988. Impreso.

Molina, Alonso de. 1555. Vocabulario en lengua castellana y mexicana. México: Porrúa, 2013. Impreso.

Nebrija, Elio Antonio de. 1492. Diccionario latín-español. Barcelona: Puvill, 1979. Impreso.

________________ 1495. Vocabulario español-latino. Madrid: Real Academia Española, 1989. Impreso.

O’Gorman, Edmundo. La invención de América. México: Fondo de Cultura Económica, 2001. Impreso.

________________ “Estudio introductorio”. Obras históricas. Tomo 1. Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1975-1977. 1-257.  Impreso.

Sánchez de Ballesta, Alonso. “Dictionario de vocablos castellanos aplicados a la propiedad latina”. Salamanca: Juan y Andrés Renaut Biblioteca digital de Castilla y León, 1587. Digital. 7. Feb. 2015.

http://bibliotecadigital.jcyl.es/i18n/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=10072374

[note]Alcides Reissner, Raúl. El indio en los diccionarios. Exégesis léxico de un estereotipo. México: Instituto Nacional Indigenista, 1983. [/note][note]Blumenberg, Hans. Teoría de la vida. México: Fondo de Cultura Económica, 2014. Dussel, Enrique.1492. El encubrimiento del otro. Hacia el origen del mito de la modernidad. Madrid: Nueva Utopía, 1992.[/note][note]Blumenberg, Hans. Teoría de la vida. México: Fondo de Cultura Económica, 2014. Dussel, Enrique.1492. El encubrimiento del otro. Hacia el origen del mito de la modernidad. Madrid: Nueva Utopía, 1992.[/note][note]Echeverría, Bolívar. Las ilusiones de la modernidad. Quito: Tramasocial, 2001.[/note][note]________________ La modernidad de lo barroco. México: Era, 2005. [/note][note]________________ Modernidad y blanquitud.México: Era, 2010. [/note][note]Mignolo, Walter. Historias Locales/Diseños Globales. Colonialidad, conocimientos subalternos y pensamiento fronterizo. Madrid: Akal, 2003.[/note][note]Nebrija, Elio Antonio de. 1492. Diccionario latín-español. Barcelona:Puvill, 1979.[/note][note]________________ 1495.Vocabulario español-latino. Madrid: Real Academia Española, 1989. Impreso.[/note][note]
O’Gorman, Edmundo. La invención de América. México: Fondo de Cultura Económica, 2001.
[/note][note]Rozat, Guy. Indios imaginarios e indios reales en los relatos de la conquista de México. México: Tava, 1993.[/note]

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