Reflexiones Alternas

Opinión. Crítica. Reflexión.

Colectivo SINESTO: El mundo es una cobra // A Lucy B.

El día de hoy terminamos con la reproducción de textos del Colectivo SINESTO  y terminamos con la publicación de los textos de dos autores que terminan por conformar este gran grupo de personas. Primero presentamos a Carolina Gálvez y posteriormente podrán leer a Itz Jonathan B. Sin más, agradecemos a Colectivo SINESTO por habernos compartido sus escritos y dejarnos a través de su lectura una reflexión que nos acompañará siempre.

Carolina Gálvez

Carolina Gálvez Zeferino, nació el 3 de mayo de 1992 en Chilpancingo y Acapulco. Es egresada de la Unidad Académica de Filosofía y letras, estudió la licenciatura en historia en la Universidad Autónoma de Guerrero. Actualmente es maestra en una preparatoria popular en la zona Mezcala, recientemente ha incursionado en los estudios de género. Entre sus intereses también se encuentra la literatura en la cual ha tratado de desarrollar su sentir a través de la escritura desde los 20 años. Dentro del género literario se ha formado bajo la literatura de terror, ficción, a los poetas malditos, dadaístas y a poetas feministas, sin dejar de lado lo que vive día a día en sus ciudades adoptadas como natales. 

El mundo es una cobra

Tengo las neuronas en los remanentes de las estrellas.

Estoy sola aquí en las calles

en donde nos encontramos las perras y las locas

con parpados fatigados llenos de sombra.

Me turban sus rostros blancos que me habitan

que me recorren,

los pechos que me piden.

Me repugnan los hombres que se creen dueños de la noche.

Por eso juzgo la vida,

así es, confusa, extraña,

sin tanto sentido.

Al rato vendrá a decirme un optimista

que la vida solo vive, no se entiende,

¡como si de plantas o vegetales nos tratáramos!

A Lucy B.

¡Que lejanos los ojos que nos faltan!

Las manos teñidas por el sol.

No puedo hacer otra cosa más cobarde que lamento.

Vuelve tus pasos a las calles trasnochadas,

aun hay agua de cebada esperando tocar tus labios tristes.

Vuelve tus ojos mujer, no bajes la mirada,

suficiente hay con los pulgares sucios que presionan tus párpados

allá, detrás de ese cuarto de metal.

Que vuelvan tus ojos mujer,

figuras, versos esperan ser descubiertos

al ritmo erótico con el que vistes

y desvistes tus cuerpos amados.

Que devuelvan tus ojos mujer.

Por favor, que devuelvan tus ojos Lucy.

 

No quiero saber del Rojo que salpica

A veces nadie sabe del rojo,

de los lados en que surgen pequeños resplandores

que se prenden y se apagan.

Alguien como yo también se aferra a ellas.

Las luces se van, se las llevan como a los estudiantes,

otros, pies grandes pisan todo,

a nuestras madres, a su madre.

Levantan olas que abren la piel,

se llevan todo,

a los hijos, a mi madre y a mi padre.

¿Y pregunto por qué?

Pero no pensamos en los que estuvieron aquí antes

que vivían aquí antes

iban y venían desde antes,

y hace tiempo que no venían

ahora vuelven más agresivos.

Nuestras gentes de-mentes torpes, los llaman,

lo escucho…

Enciendo un cigarro, sofocan mis pulmones

y se retuercen mis nervios

Con lo inmarcesible de la vida,

como fuego en los árboles verdes.

Troncos que se vuelven en la imagen de tierra quemada, pegada,

prendida de mis pestañas,

desprendida en pequeñas cenizas se van al viento,

se ciñen y se apagan, truenan como como sal quemada,

viva piel quemada.

 

Para entonces, soy todos los ojos

y me resisto a ver que hay hombres suspendidos,

colgados de sus venas mis propias venas,

la niñez, mujeres, el ultraje como sin rostro, ¡sin rostro!

Y ahí estoy cabizbaja,

persignada y me pregunto,

lloro, ruego ¡en quién sabe en dónde!

pido respuestas como si salieran sin culpa de nadie

¡Pulcras de los bolsillos de Dios!

¡Pero Dios no sabe!

Lloro con la sinceridad con la que llora un niño

cuando le dicen que los niños no lloran.

¡Nada de esto cabe ni puede caber en los ojos!

Y están a punto de reventar mis ojos.

 

No se sabe de él. Actualmente debe ser empresario en las calles de Cuernavaca. Cloro al Óleo encontró este texto escrito al reverso de una de sus pinturas.

ALGO SUCEDE MIENTRAS UNO PASA

Porque te despiertas por las mañanas

Y eso que esperabas que pasara ayer,

Antier, hace un año, hace horas…

No ha llegado

Que te pasarás el resto de tu vida

Soñando que eres eso que no eres

Que el bello culito de tal dama

De tal teta inflamada y agradable

a tus pelados ojos podridos de latir

No llegará a tus manitas

Tan huérfanas de cariño

Que tu sola presencia es demasiado

Que el estar a solas no presume de

Una vida culera plena de presunta independencia

Que te la has pasado más tiempo pensando

En tu bonita vida futura que jamás llegará

Reclama al universo y él te seguirá mandando

Carencias para que lo sigas necesitando

El creer en un dios actualmente se ha vuelto obsoleto

Que si quieres una vida de rico

Tendrás que rascarte la frente con la mugre ajena

Ayer me moría de hambre y hoy muero de hastió:

————————————————————————————

Imagínese aquí un trozo de mierda/ y de este otro un coño.

 

La presente Antología Literaria fue terminada el 20 de Febrero del 2016.

Agradecimientos a Fernando Teodoro y a todos los creadores de la Revista virtual Reflexiones Alternas: Para quienes hemos preparado este menú inédito.

OJO: Queda completamente autorizada la reproducción virtual, oral e impresa de esta antología POR TODOS LOS MEDIOS POSIBLES.

 

 

 

 

Next Post

Previous Post

Leave a Reply

© 2022 Reflexiones Alternas

Theme by Anders Norén