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The Lobster: Una salvajada romántica

Si usted no conoce al gran director griego Yorgos Lanthimos, quizá sea esta película la mejor manera de comenzar a conocer su obra. The Lobster representa su quinto largometraje, después del debut abrumador que fue Kynodontas y que dejó perplejo a más de uno, era de esperarse que Lanthimos siguiera explorando el universo aberrante que ha cultivado, pero nadie habría imaginado que su primera cinta internacional sería una comedia romántica.

El Hotel es el lugar al que llegan los solteros de La Ciudad para encontrar pareja, para lograr tal objetivo tienen 45 días como plazo. Aquel que no lo consiga será convertido por las autoridades de El Hotel en el animal de su preferencia. Estamos en una sociedad alterna que prohíbe la soltería, la única manera de escapar de esa realidad es unirse a “Los Solitarios”, que viven en el bosque que divide a La Ciudad de El Hotel.

David (Collin Farrell) llega a El Hotel después de su divorcio, las reglas in extremis del edificio van desde la no masturbación hasta la utilización de una sola mano para los quehaceres cotidianos, no sin antes mencionar que cualquier desatención de los ocupantes del hotel será castigada con el mismo rigor con el que se vive dentro del espacio. La sistematización de El Hotel es paralela a la perfección de relojero suizo con la que Lanthimos filma cada cuadro y dirige a cada uno de sus actores a disposición.

Parafraseando a Miguel Cane The Lobster es como si Wes Anderson y Roman Polanski hubieran hecho una película juntos, con un guion de Luis Buñuel, unos toques de Billy Wylder, y guiños hacia Alain Resnais (El año pasado en Marienband, 1961). El filme se sumerge en el surrealismo alegórico incomprensible, y deriva en ordenar cada una de las piezas de ese acertijo emocional llamado amor en una historia profundamente sólida.

Es interesante la alegoría que hace Lanthimos sobre el hombre y su bestialidad, al final no somos más que una especie animal distinta que habita y comparte el mundo (aunque las normas impuestas por El Hotel limitan ese raciocinio). Los Solitarios son aquellas personas que han escapado de El Hotel o bien que se han refugiado de las normas de La Ciudad en el bosque. Es ahí en donde nuestro protagonista comienza un romance insólito con una mujer miope (Rachel Weisz) que integra este grupo de outsiders.

El amor como un sentimiento que nace del tiempo y del acercamiento constante de dos personas, es entendido como una serie de compatibilidades filtradas en primera instancia por un estructurado cuestionario en donde las respuestas se basan en dos polos: blanco o negro; no existen los términos medios (sólo basta recordar que para El Hotel el bisexualismo no es apropiado o causa problemas en los resultados finales para encontrar una pareja adecuada). Lanthimos deconstruye los mecanismos de las relaciones amorosas y explora las obsesiones del mismo como eje de su película. Siendo este Hotel y sus paredes el lugar en donde se encierran cada uno de estos convencionalismos impuestos por la sociedad occidental moderna.

The Lobster exhibe el amor como un concepto revolucionario y coyuntural sobre un sistema que impera en esa sociedad sui generis. Un concepto que sólo se puede dar alrededor del salvajismo del bosque espeso y oscuro, que no admite reglas impuestas, que sigue instintos, que no se condiciona y que va por todo. Una cinta que lo mismo enternece y perturba profundamente. Para quien ya vio la cinta, me gustaría lanzar esta provocación: ¿Al final David, el personaje de Collin Farrell, regresa a sentarse en la mesa del restaurante o se va de él? Yo voto por lo segundo.

<<Desarrollamos un código para poder comunicarnos entre nosotros, incluso en frente de los demás sin que ellos supieran lo que estábamos diciendo. Cuando girábamos nuestras cabezas hacia la izquierda, eso significa… “te amo más que nada en el mundo” y cuando girábamos nuestras cabezas hacia la derecha eso significa “cuidado estamos en peligro” […] Cuando cerramos un puño y lo ponemos detrás de nuestra espalda, eso significa…  “vamos a follar”>> (The Lobster, 2015)

 

 

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