Reflexiones Alternas

Opinión. Crítica. Reflexión.

Valdano, un lujo con la palabra

Un encuentro con uno de los campeones del Mundial de México en 1986, quien habló de todo. Charla que también fue especial para el entrevistador.

La vida siempre tiende a sorprendernos. Cuando piensas que estás enredado en la rutina, aparece algo que te sacude, que lo cambia todo. El periodismo tiene eso y él lo sabía a la perfección. La misma vida lo fue preparando, aunque no lo supiera.

Compró El Gráfico, esa revista de deportes del que era lector desde hace un año. En la edición de mayo, venía una publicación doble; el ejemplar adicional era uno idéntico del que se publicó en julio de 1986, que celebraba el campeonato de Argentina en el Mundial de México de ese año. La hojeó. Encontró a Maradona besando la Copa, a Burruchaga anotando el gol del campeonato y a Ruggeri en hombros. En la página 9 observó una fotografía de Jorge Valdano, quien definía de pierna derecha, cruzado, con tranquilidad para la segunda anotación del seleccionado argentino en esa final.

Valdano lo ganó todo como jugador. Se consagró en esa Copa del Mundo y ganó dos Copas de la UEFA (hoy llamada Champions League) con el Real Madrid. Luego se convirtió en entrenador y ganó dos ligas españolas con el cuadro madridista. Después se convirtió en Director Deportivo y finalmente escritor. “¡Qué crack es Valdano, ojalá pudiera entrevistarlo un día!”, pensaba regularmente.

El martes en la tarde le avisaron. Se alegró más por dentro de lo que exteriorizó, o al menos le gustaba pensar que así fuera. Al día siguiente se cumplió el sueño; llegó 15 minutos antes, contrario a su naturaleza impuntual, entró al salón del hotel donde se iba a realizar el encuentro. Valdano ya impartía cátedra en una entrevista previa, recordó que en el gol de Maradona, aquel de la ‘mano de dios’, el festejo de Diego delataba su trampa. “Lo fuimos a abrazar todos, a cubrir. Sabíamos que había algo raro, no queríamos que el árbitro lo viera”.

Luego llegó su turno. Ambos se sentaron, con previa presentación de él. Estaba inquieto por los nervios. Frente a frente comenzó la charla, esa que había añorado. Primero preguntó por su libro, el noveno que publicó, ese que le permitió el encuentro. Le siguió la pregunta ‘¿qué te inspiró?’ Más tarde, la entrevista los llevó a la evolución del futbol contemporáneo: la escasez de futbolistas regateadores y la abundancia de mediocampistas que pasan rápido el balón, el del tiqui-taca. “España y Alemania, son los dos claros ejemplos. Pases rápidos, paredes, sus centrocampistas los impulsaron a que se coronaran campeones del Mundo”, sostiene en charla que tuvo para El Financiero.

La charla es orientada a la selección brasileña. Él, quien se había devorado 80 páginas del libro de Valdano la noche previa al encuentro, le preguntó acerca de las similitudes entre el conjunto brasileño de Scolari y el que ahora entrena Dunga. “Brasil tiene un problema desconocido para ellos. Carece de mediocampistas con calidad. Tiene centrocampistas defensivos. Hay ausencia de jugadores que puedan jugar en toda la cancha”, define.

Hay una pausa en la conversación por una llamada que le hacen a Valdano. Un inconveniente para algunos; pero una oportunidad para tratar de sorprenderlo, piensa él. Saca su maleta y de ella la revista, esa misma con la que empieza esta historia. La pone en la página 9. Planea sorprender al campeón del mundo, que ya regresa a la plática: “29 de junio de 1986. ¿Qué te recuerda esa fecha y esta fotografía?” Valdano la observa de cabo a rabo, responde:

“Es el recuerdo de uno de los momentos culminantes de mi vida. Por esto he sido un poquito más feliz. El hecho de saber que en la profesión que más me ha apasionado no exista algo que supere en trascendencia a un gol en una final de la Copa del Mundo, es sublime”, relata.

Dejan el Mundial de 1986 atrás y brincan 30 años, a la actualidad. Se habla de Lionel Messi, de sus dolencias en la espalda, de su problema con la justicia española. “Tiene una asombrosa capacidad de desconectarse de lo que pasa a su alrededor cuando se mete en la cancha. Posee el dominio del espectáculo que es característico de los genios, que en su momento ya le hemos visto a Di Stefano, a Cruyff, a Maradona”. Profeta. Valdano no lo sabe y mucho menos él, pero nueve días después de la charla, Messi jugó su primer partido de Copa América y metió tres goles a Panamá en 29 minutos.

La charla agoniza, solo fue de media hora ‒que él disfrutó como ninguna otra entrevista que haya hecho a sus 26 años‒. Finaliza con una pregunta acerca de la Copa América Centenario, esa que se realiza en Estados Unidos de manera inédita.

“Estaba leyendo esta mañana que la Copa América se juegue cada cuatro años y siempre en Estados Unidos. Bueno, aquí hay una controversia entre la historia, la tradición, la cultura y el dinero… Seamos sinceros: casi siempre gana el dinero”. Valdano ríe, él se suma. Se levantan, se apaga la grabadora, esa que revivirá la charla infinitamente.

Antes de despedirse, él quiebra por un momento su profesionalismo. Le pide que le dedique su libro. Acepta. Mientras escribe, Valdano le dedica un cumplido: “me sorprendiste, sabes mucho de futbol argentino”. Él se paraliza, piensa: “¿Valdano alaba mis conocimientos de su futbol? ¡Qué lujo, qué crack, qué orgullo!”. Le da la mano, corresponde el apretón. Finaliza el encuentro. Él revisa la dedicatoria cuando sale del lugar de la entrevista. Ésta dice:

“Para mi amigo del futbol y la palabra. Y un abrazo”.

Next Post

Previous Post

Leave a Reply

© 2022 Reflexiones Alternas

Theme by Anders Norén